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Enfrentamiento entre certificaciones en Estados Unidos
5 de abril de 2010
¿Cómo debería definirse la gestión forestal responsable?
Ha dejado de ser tan solo una cuestión ecológica, ya que ahora el valor del mercado está ligado a la sostenibilidad del bosque para muchos negocios de productos forestales y sus clientes.
Con el establecimiento del Consejo de Administración Forestal (FSC) en 1993 y la subsecuente emergencia de varios esquemas de certificación impulsados por la industria tales como PEFC, SFI en Estados Unidos y CSA en Canadá, éste ha sido un tema de debate durante más de una década.
Con la revisión en curso de los criterios de madera certificada bajo el estándar LEED para la construcción verde, el debate se ha intensificado en EEUU, y ha pasado de tratarse de tranquilas discusiones en los pasillos a objeto de controversia pública.
¿Está FSC amenazado por el "lavado verde"?
Basado en su historia como favorita global y el respaldo masivo de las ONGs sociales y ambientales, FSC actualmente es la etiqueta más reconocida por el origen responsable de los productos de madera en los mercados de consumo clave.
Pero los partidarios de FSC temen que esto pueda cambiar, ya que grandes volúmenes de madera certificada por otros esquemas impulsados por la industria inundan el mercado, acompañados de marketing verde y minimizando cualquier diferencia en calidad y credibilidad entre FSC y otros sistemas.
De acuerdo a la ONG ForestEthics, partidaria acérrima de FSC, esto es precisamente lo que está ocurriendo en EEUU. La organización reivindica que el programa homologado por PEFC, SFI, ha gastado 5 millones de dólares en una campaña masiva de relaciones públicas durante los pasados años. SFI ha certificado el doble de superficie que FSC en los EEUU.

Por consiguiente ForestEthics ha sentido la necesidad de un contraataque en el campo del marketing verde.
Compañías de la lista Riqueza 500 y consumidores finales advertidos
A principios de marzo, un número de empresas de Riqueza 500, incluyendo a compañías líderes de los servicios aseguradores y financieros y los sectores de la telecomunicación recibieron una carta de ForestEthics. La carta advertía a las compañías de la etiqueta SFI, y la organización indicó que podrían encontrarse ellos mismos en la liga equivocada si elegían SFI con fines de marketing verde.
"El lavado verde de SFI podría resultar tóxico para cualquier marca que se les asocie", dijo Aaron Sanger de ForestEthics en una declaración relacionada. "SFI se está gastando millones de dólares en vender como "verde" negocios con impacto ambiental, y estas declaraciones engañosas minan el duro trabajo y las decisiones inteligentes de aquellas empresas que de verdad están haciendo un esfuerzo para ser ambientalmente responsable." ForestEthics también ha publicado recientemente un anuncio en la revista internacional Boho, aconsejando a los consumidores finales que no confíen en la etiqueta SFI.
Reclamación formal: "las declaraciones SFI son engañosas"
Éstas son solo las últimas de una serie de acciones llevadas a cabo por ForestEthics con el objetivo de defender el esquema FSC de lo que consideran una competencia desleal. En el otoño de 2009, ForestEthics interpuso una reclamación a formal a la Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos, pidiendo a la Comisión que investigue y tome acciones para prevenir a SFI de competir "injusta y engañosamente".
Una parte clave de la reclamación es el uso por parte de SFI de una etiqueta "engañosa" titulada “Certified fiber sourcing” ("suministro de fibra certificada"). ForestEthics alega que esta etiqueta, si bien es visiblemente similar a la etiqueta en producto SFI, no está claramente ligada a productos SFI o a un sistema de cadena de custodia funcional. Esto se considera engañoso, puesto que la etiqueta "Certified Fiber Sourcing" parece implicar que la fuente de la fibra es conocida y ha sido identificada como certificada por SFI, lo cual no es cierto. También se hace hincapié en que la etiqueta no ofrece garantía de la legalidad de la producción de madera.
ForestEthics también sostiene que los estándares de certificación forestal de SFI en sí mismos son engañosos. “Los estándares de SFI despliegan majestuosos vocablos ecológicos, pero en realidad son vagos, ambiguos, llenos de calificativos y lagunas", explica la reclamación. Destaca que “SFI se vende a sí mismo de manera agresiva como si fuera una legítima alternativa a FSC, de manera análoga a la competencia entre Coca Cola y Pepsi. Sin embargo, hay gran cantidad de literatura objetiva que refleja que FSC es una certificación más rigurosa que SFI". La reclamación cita un listado de fuentes independientes que apoyan esta declaración.
Dos semanas después, otra ONG, The Sierra Club, rellenó una reclamación hacia SFI en contra de la operación certificada por SFI Weyerhaeuser Company, asociando la mala gestión de bosques de alta pendiente con una serie de corrimientos de tierras e inundaciones durante una tormenta de diciembre de 2007. La compañía es una gran partidaria de SFI.
Dos semanas después, otra ONG, the Sierra Club, rellenó una reclamación hacia SFI en contra de la operación certificada por SFI Weyerhaeuser Company, conectando la mala gestión de bosques de alta pendiente con una serie de corrimientos de tierras e inundaciones durante una tormenta de diciembre de 2007. La compañía es una gran partidaria de SFI.
¿Es SFI una organización sin ánimo de lucro?
En su reclamación, ForestEthics también reta la credibilidad de SFI como una organización independiente sin ánimo de lucro. SFI destaca con frecuencia dicho estatus cuando presenta y vende su sistema. Según la carta de reclamación, “es una etiqueta fuertemente apoyada y desarrollada por la industria teñida de verde que se presenta a sí misma como una organización sin ánimo de lucro independiente". La reclamación lista un número de hechos que apuntalan este punto: SFI está dominada por las compañías a las que SFI certifica sus bosques.
Otra queja relacionada con este punto se hizo llegar simultáneamente al Servicio Interno de Rentas, alegando que virtualmente todos los fondos de las actividades de SFI provienen de las operaciones forestales a las que certifican, destacando la falta de transparencia en los cálculos de financiación y cuestionando que SFI opere con fines caritativos o sirva a los intereses públicos. Se solicitó al Servicio Interno de Rentas que investigue si los contribuyentes de EEUU deberían continuar apoyando el sistema SFI como organización sin ánimo de lucro. SFI fue lanzado en 1994 por la American Forest and Paper Association, la mayor asociación de la industria forestal en EEUU.
Partidarios de SFI: “FSC también es engañoso”
Un mes después de que ForestEthics hubiera enviado sus dos reclamaciones, un grupo de propietarios forestales familiares, compañías de productos forestales, comerciantes y ciudadanos preocupados llamado la Coalition for Fair Forest Certification (Coalición para una certificación forestal justa) enviaron también una petición a la Comisión Federal de Comercio.
Al igual que la reclamación de ForestEthics, la Coalición pidió al despacho de Protección al Consumidor que investigue si el sistema de certificación FSC viola el decreto de prohibición de la Comisión de Comercio Federal contra las "prácticas injustas o engañosas o que afecten al comercio".
La Coalición destaca varios puntos de crítica: primero, los estándares FSC varían regionalmente, por lo que la garantía de que lo que el consumidor obtiene por estándares de gestión específicos no es transparente, argumentan.
Segundo, la Coalición sostiene que hay una falta de garantía en la madera vendida bajo la etiqueta FSC "Fuentes Mixtas" (ahora MIX). Por citar un ejemplo, SFI destaca que la conversión forestal, p.ej. para el desarrollo de infraestructuras es "algo frecuente en los suministros FSC", a pesar de que la conversión es una de las cinco categorías que el sistema de Madera Controlada FSC pretende evitar.
Tercero, la Coalición declara que el sistema de auditoría de FSC no es eficaz para asegurar la adherencia a los estándares de certificación FSC.
Como evidencia de sus críticas la Coalición cita un número de fuentes. Hay que destacar que la reclamación hace referencia al informe de Greenpeace “Holding the line with FSC”. Este informe fue resultado de un esfuerzo constructivo por parte de Greenpeace para ayudar a mejorar el sistema FSC, claramente apoyado por la organización.
Más significativo es que la Coalición también acusa al Consejo de Construcción Verde de EEUU de "actuar de manera conspirativa con miembros y partidarios de FSC en desventaja para otros sistemas de certificación". La Coalición insta a la Oficina de Competencia a que investigue un “posible monopolio, intento de monopolización y conspiración para monopolizar el mercado creciente de la certificación forestal".
Quién gana la batalla - y la guerra
No es sorprendente que ambas partes hayan presentado públicamente refutadas alegaciones en contra del otro bando. Así que ¿dónde terminará esta disputa? Un posible resultado es que algunos de los temas acaben en los tribunales.
"Preferiríamos ver a la Comisión de Comercio Federal llevar a SFI a los tribunales", dijo Peter Goldman, director del Centro de Leyes de Washington (Washington Forest Law Center) y abogado de ForestEthics. "Si eso no ocurre, estamos desarrollando un caso en el que un negocio FSC hará responsable a SFI por sus engaños en el mercado", le contó a The Tyee.
Sin embargo, la historia muestra que se puede ganar la batalla pero perder la guerra.
Sea cual fuere el resultado de los posibles casos judiciales, la cuestión sigue siendo quién gana el mercado.
Es probable que los esfuerzos de marketing serán incrementados por ambas partes: El programa SFI seguirá vendiéndose como un sistema de gestión forestal verde, mientras que los partidarios de FSC seguirán esforzándose en concienciar a los compradores de las diferencias cualitativas entre ambos esquemas.
Fuentes: The Tyee, Coalition for Fair Forest Certification, ForestEthics, Washington Forest Law Center
historias relacionadas
¿Dará la espalda a los bosques el Consejo de Construcción Verde de EEUU (US Green Building Council)? (31/3 2010)
Para saber más
Lea los siguientes artículo de The Tyee (en inglés):
1. Future of ‘Green’ Wood Hangs on US Decision
2. Eco Group’s Trade Complaint Targets US Wood Certifier
3. Wood War Sprawls to IRS, Fortune 500
4. LEED Accused of ‘Conspiracy to Monopolize’
5. Will Green Building Council Kill Green Forestry? |
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